PSICOAFECTIVA
Introducción
Capítulo 01

Capítulo 02

Capítulo 03

Capítulo 04

Capítulo 05

Capítulo 06

Capítulo 07

Capítulo 08

Capítulo 09

Capítulo 10
 
   
   

Por la Psic. Sara Lilia Álvarez B.


¡Hola otra vez!


Paz y amor de parte de Dios para ti.

¿Cómo te fue en la elaboración de tú vida?
No fue fácil ¿verdad?
No dudo que hasta te hubiera puesto un poco triste; es normal, porque el inconsciente tiene muchas cosas guardadas que no nos gustan o nos lastiman. Sin embargo, lo importante es sacarlo para controlarlo y que Jesús pueda sanarlo.
Te pido no guardes tu línea de vida, primero porque seguramente no recordaste muchas cosas importantes que después surgirán para completarla.
Segundo porque vamos a ir entregándole a Cristo cada momento doloroso que haya o esté marcando nuestra vida y manera de vivirla... o no vivirla.
Si descubres que en tu línea existen muchos picos hacia abajo, estoy segura, te está motivando para salir adelante y hacerte decir fuerte y firmemente ¡Basta!
Pero también alégrate: ¡ya tienes material para tu oración personal!
Y tercero, te sugiero intentes compartirla con alguien más, creéme que hacerlo provoca consuelo, aceptación y la retroalimentación que de ello se genera, comprensión y acercamiento. Está comprobado.
Y mientras más personas se reúnan y lo comportan mayor fruto habrá.

A colación te comparto la siguiente reflexión:

LAS PERSONAS SON REGALOS

Las personas son regalos que Dios me ha dado. Ya vienen envueltas, algunas en forma muy bella y otras de una manera menos atractiva. Algunos han sido maltratados en el correo; otros llegan como "Entrega especial"; algunos llegan muy mal envueltos, otros rígidamente cerrados.
Pero la envoltura no es el regalo y es importante darse cuenta de esto. Es muy fácil equivocarse en este sentido, juzgando el contenido por el barro.
A veces el regalo se abre con facilidad; otras se necesita la ayuda de otras personas: Tal vez es porque tienen miedo. Quizá han sido heridos antes y no quieren ser lastimados de nuevo. Pudo ser que alguna vez se abrieron y luego se descartaron. Quizá ahora se siente más bien como "cosas" que como "seres humanos".
Yo soy una persona: como todas las demás personas también soy un regalo. Dios me llenó de una bondad que es sólo mía. Y, sin embargo, algunas veces tengo miedo de mirar dentro de mi envoltura. Tal vez temo decepcionarme: quizá no confío en lo que llevo dentro. O pudiera ser que en realidad nunca he aceptado el regalo que soy.
Cada encuentro y comunicación entre personas es un intercambio de regalos. Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo. Somos obsequios unos para otros.
¿Qué te parece? Lo importante no es saber las cosas sino hacerlas.
Y ahora que has escrito la línea de tu vida, podrás responder a la siguiente pregunta:
¿Quién eres tú? Date unos minutos para responder a la pregunta mentalmente o por escrito y cuando termines lee el siguiente texto:

¿QUIÉN ERES TÚ?


Una mujer estaba agonizando. De pronto tuvo la sensación de que la llevaban al cielo y le preguntaban:

-"¿Quién eres tú?"
-"La esposa del gobernador".
-"No te pregunto de quién eres esposa, sino ¿quién eres tú? ".
-"Soy madre de cuatro hijos".
" No te pregunto cuántos hijos tienes, sino ¿quién eres tú?".
-"Soy maestra de escuela".
-"No te pregunto cuál es tu profesión, sino ¿quién eres tú?".

La pregunta continuó varias veces más y parece que aquella enferma no podía encontrar la respuesta satisfactoria a la pregunta "¿Quién eres tú?"

-"Soy una cristiana".
-"No te pregunto cuál es tu religión, sino ¿quién eres tú?".
-"Soy una persona que iba todos los domingos a misa y ayudaba a los pobres y necesitados".
-" No te estoy preguntando lo que hacías, sino ¿quién eres tú?".

La mujer no pasó el examen y fue enviada de nuevo a la tierra.
Cuando se recuperó de su enfermedad, tomó la determinación de averiguar quién era. Y todo fue diferente.

Anthony de Mello, S.J.
La oración de la rana

Como verás la respuesta a la pregunta "Quién eres tú? Surge de un autoconocimiento, de descubrirte y reconocer entonces que tú eres Hijo de Dios y sin embargo, probablemente te habrás esforzado en dar otro tipo de respuesta .¿Me equivoco?.

En este caso se trata de una declaración acerca de tu identidad.
Las creencias son generalizaciones que nos hacemos a propósito de nosotros mismos, de otras personas y del mundo que nos rodea. Nuestros actos se rigen por unos principios. Por lo general, consideramos nuestras creencias un asunto de "todo o nada" y parece que lo que creemos es verdadero de un modo coherente. Sin embargo, basta un intento de reflexión para darnos cuenta de que a lo largo de la vida hemos cambiado muchas creencias.
Si bien tenemos creencias fundamentales que son fijas e importantes, para nosotros, también podemos ser flexibles respecto a lo que decidimos creer en determinados aspectos de nuestra vida.
Recordemos el viejo dicho: "Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes ¡Tienes razón!".

Las creencias actúan como profecías que se cumplen por ellas mismas.

Lo que confiere a las creencias su poder es el hecho comprobado de que poseen una notable tendencia a volverse verdaderas y nos comportamos y sentimos conforme a esas verdades.

Ejemplo:
No lo merezco, tengo miedo, soy débil, No puedo, soy un(a) tonto(a), soy un(a) pecador(a). Soy un fracaso, entre otros. Y de verdad que no podemos, somos débiles, etc. Esto de entrada es una verdad - falsa, ¿por qué? Porque todo lo puedo en aquél que me fortalece. Dime ¿es esto verdad? Pues entonces es una verdad - verdadera. Y debemos comportarnos conforme a esa verdad. Por lo tanto, necesitamos descubrir nuestras creencias y su procedencia además de ir integrando verdades - verdaderas a nuestra mente, porque si solamente tengo pensamientos negativos no puedo más que accesar a esos pensamientos, tenemos que renovar nuestro mente y "su contenido". Pero la lucha que sostenemos con nuestra mente de no pensar en lo que no queremos porque no nos gusta o porque nos lastima, esa lucha parece interminable además de muy dolorosa y agotadora.

¿Cómo podemos reconocer cuando una creencia es verdadera o falsa? Por su origen, su raíz, esa creencia viene de Dios, créela, no viene de Dios, entonces no lo creas.
Hace algunos años llegaba a mi casa y escuche que un vecino le grita a mi sobrino: ¡Puto!. Me acercaba a ellos para saber qué pasaba y sobre todo, reprender al vecinito y defender a mi sobrino, pero entonces escuche que mi sobrino respondía: "Ah, y porque me lo dices ya lo soy ¿no?".
Me regrese a mi casa, mi sobrino se había defendido solo.
Muchas veces la gente pretende decirnos quiénes somos porque asume que no lo sabemos y porque realmente no lo sabemos.
Nuestra mente necesita verdades verdaderas
Las declaraciones que a continuación te comparto, conviene leerlas dos veces y en voz alta, unos minutos antes de dormirte. Y creerlo.

VEINTE SÍ PUEDO

1. ¿Por qué he de decir que no puedo cuando la Biblia dice que todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Filipenses 4,13)?

2. ¿Por qué he de padecer necesidad cuando sé que Dios suplirá todas mis necesidades de acuerdo a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús (Filipenses 4, 19)?

3. ¿Por qué he de tener miedo cuando la Biblia dice que Dios no me ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2 Timoteo 1,7)?

4. ¿Por qué me ha de faltar fe para cumplir mi llamamiento, sabiendo que Dios me ha asignado una medida de fe (Romanos 12,3)?

5. ¿Por qué he de ser débil cuando la Biblia dice que el Señor es la fortaleza de mi vida y que yo me esforzaré y actuaré porque conozco a Dios (Salmo 27,1; Daniel 11,32)?

6. ¿Por qué he de permitir que Satanás tenga la supremacía en mi vida cuando el que está en mí es más poderoso que el que está en el mundo (1 Juan 4,4)?

7. ¿Por qué he de aceptar la derrota cuando la Biblia dice que Dios siempre me guiará en la victoria (2 Corintios 2,14)?

8. ¿Por qué he de estar falto de sabiduría cuando Cristo es mi sabiduría de Dios y Dios me da sabiduría en abundancia cuando se la pido (1 Corintios 1,30; Santiago 1,5)?

9. ¿Por qué he de estar deprimido cuando puedo recordar el amor, la bondad y la fidelidad de Dios y puedo tener esperanza (Lamentaciones 3,21-23)?

10. ¿Por qué he de estar preocupado y ansioso cuando puedo echar toda mi ansiedad sobre Cristo que cuida de mí (1 Pedro 5,7)?

11. ¿Por qué he de estar atado sabiendo que hay libertad donde está el Espíritu del Señor (Gálatas 5,1)?

12. ¿Por qué me he de sentir condenado cuando la Biblia dice que no estoy condenado porque estoy en Cristo (Romanos 8,1)?

13. ¿Por qué me he de sentir solo cuando Jesús dijo que está siempre conmigo y que nunca me dejará ni me abandonará (Mateo 28,20; Hebreos 13,5)?

14. ¿Por qué me he de sentir maldito o que soy víctima de la mala suerte cuando la Biblia dice que Cristo me redimió de la maldición de la ley para que pueda recibir Su Espíritu (Gálatas 3, 13-14)?

15. ¿Por qué he de estar descontento, cuando, así como Pablo, puedo a aprender a estar contento en cualquier circunstancia (Filipenses 4,11)?

16. ¿Por qué he de sentir que no tengo valor cuando Cristo se hizo pecado por mi beneficio para que yo pudiera ser hecho justicia de Dios en El (2 Corintios 5, 21)?

17. ¿Por qué he de tener un complejo de persecución sabiendo que nadie puede estar en contra de mí cuando Dios está a mi favor (Romanos 8,31)?

18. ¿Por qué he de estar confundido cuando Dios es el autor de paz y El me da conocimiento por medio de Su Espíritu que mora en mí (1 Corintios 14,33; 2,12)?

19. ¿Por qué he de sentirme fracasado cuando soy vencedor en todo por medio de Cristo (Romanos 8,37)?

20. ¿Por qué he de permitir que las presiones de la vida me molesten cuando puedo tener valor al saber que Jesús ha vencido al mundo y sus tribulaciones (Juan 16,33)


LO QUE ES CIERTO EN CUANTO A CRISTO
ES CIERTO EN CUANTO A MÍ

¿Quién soy yo?

Éxodo
NO soy el gran "Yo Soy" (Éxodo 3:14; Juan 8:24, 28,58), pero por la gracia de Dios, soy lo que soy (1 Corintios 15:10).

Mateo
Soy la sal de la tierra (5:13).
Soy la luz del mundo (5:14).

Juan
Soy hijo de Dios (1:12).
Soy parte de la vid verdadera, y un canal de la vida de Cristo (15:15).
Soy amigo de Cristo (15:15).
Soy elegido por Cristo para llevar Su fruto (15:16).

Romanos
Soy siervo de la justicia (6:18).
Soy hecho siervo de Dios (6:22).
Soy hijo de Dios; espiritualmente, Dios es mi Padre (8:14,15; Gálatas 3:26; 4:6).
Soy coheredero con Cristo, compartiendo Su herencia con El (Romanos 8:17).

1 Corintios
Soy templo --morada-- de Dios. Su Espíritu y Su vida moran en mí (3:16;6:19).
Estoy unido con el Señor, y soy un espíritu con El (6:17).
Soy miembro del cuerpo de Cristo (12:27; Efesios 5:30).

2 Corintios
Soy una nueva creación (5:17).
Estoy reconciliado con Dios y soy ministro de reconciliación (5:18,19).

Gálatas
Soy Hijo de Dios y uno con Cristo (3:26).
Soy heredero de Dios, pues soy hijo de Dios (4:6,7).

Efesios
Soy un santo (1:1; 1 Corintios 1:2; Filipenses 1:1; Colosenses 1:2).
Soy hechura de Dios --Su obra especial-- nacido de nuevo en Cristo para hacer Su obra (Efesios 2:10).
Soy conciudadano del resto de la familia de Dios (2:19).
Soy prisionero de Cristo (3:1; 4:1).
Soy justo y santo (4:24).

Filipenses
Soy ciudadano del cielo, sentado en el cielo ahora mismo (3:20; Efesios 2:6).

Colosenses
Estoy escondido con Cristo en Dios (3:3).
Soy la expresión de la vida de Cristo porque El es mi vida (3:4).
Soy escogido de Dios, santo y amado (3:12; 1 Tesalonicenses 1:4).

1 Tesalonicenses
Soy hijo de luz y no de oscuridad (5:5).

Hebreos
Soy santo partícipe del llamamiento celestial (3:1).
Soy partícipe de Cristo; comparto Su vida (3:14).

1 Pedro
Soy una de las piedras vivas de Dios, siendo edificado en Cristo como una casa espiritual (2:25).
Soy miembro del linaje escogido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios (2:9,10).
Soy extranjero en este mundo en el cual vivo temporalmente (2:11).
Soy enemigo del diablo (5:8).

1 Juan
Soy hijo de Dios y seré como Cristo cuando El regrese (3:1,2).
Soy nacido de Dios, y el maligno --el diablo-- no puede tocarme (5:18).

La siguiente lista es un suplemento de "¿Quién soy yo?". Estas declaraciones describen tu identidad en Cristo. Lee la lista en voz alta repetidas veces hasta que forme parte de tu vida. Ocasionalmente, ore con la lista entre sus manos, pidiéndole a Dios que afirme estas verdades en su corazón.
COMO YO ESTOY EN CRISTO, POR LA GRACIA DE DIOS...

Romanos
He sido justificado --completamente perdonado y justificado (5:1).
Morí con Cristo y morí al poder del pecado para gobernar mi vida (6:1-6).
Estoy libre para siempre de condenación (8:1).

1 Corintios
Dios me ha puesto en Cristo (1:30).
He recibido el Espíritu de Dios en mi vida para que pueda conocer las cosas que Dios me ha dado libremente (2:12).
Dios me ha dado la mente de Cristo (2:16).
He sido comprado por un precio; ya no soy de mí mismo; pertenezco a Dios (6:19,20).

2 Corintios
He sido establecido, ungido y sellado por Dios en Cristo, y he recibido el Espíritu Santo como garantía de mi herencia venidera (1:21, Efesios 1:13,14).
Puesto que he muerto, ya no vivo para mí mismo, sino para Cristo (2 Corintios 5:14,15).
He sido justificado (5:21).
Gálatas
He sido crucificado con Cristo y ya no soy yo quien vive, sino que Cristo vive en mí. La vida que ahora vivo es la vida de Cristo (2:20).

Efesios
He sido bendecido con toda la bendición espiritual (1:3).
Fui escogido en Cristo antes de la fundación del mundo para ser santo y sin mancha delante de El (1:4).
Fui predestinado --determinado por Dios-- para ser adoptado como hijo de Dios (1:5).
He sido redimido y perdonado, y recibo Su abundante gracia.
He sido vivificado juntamente con Cristo (2:5).
He sido resucitado y sentado con Cristo en el cielo (2:6).
Tengo acceso directo hacia Dios por medio del Espíritu (2:18).
Puedo acercarme a Dios sin impedimento, con libertad y confianza (3:12).

Colosenses
He sido rescatado del dominio de Satanás y cambiado al reino de Cristo (1:13).
He sido redimido y perdonado de todos mis pecados. Mi deuda ha sido saldada (1:14).
Cristo mismo mora en mí (1:27).
Estoy firmemente arraigado en Cristo y ahora soy sobreedificado en El (2:27).
He sido circuncidado espiritualmente. Mi vieja naturaleza no regenerada ha sido quitada (2:11).
Estoy completo en Cristo (2:10).
He sido sepultado, resucitado y vivificado con Cristo (2:12,13).
Morí con Cristo y he sido resucitado con El. Mi vida ahora está escondida con Cristo en Dios. Ahora Cristo es mi vida (3:1-4).

2 Timoteo
He recibido el espíritu de poder, amor y dominio propio (1:7).
Dios me ha salvado y apartado (1:9; Tito 3:5).

Hebreos
Puesto que he sido santificado y soy uno con el que santifica, El no se avergüenza de llamarme Su hermano (2:11).
Tengo el derecho de entrar sin vergüenza ante el trono de Dios para encontrar misericordia y gracia en tiempos de necesidad (4:10).

2 Pedro
He recibido muy grandes y preciosas promesas de Dios por medio de las cuales soy partícipe de la naturaleza divina de El (4:16).

Dios te bendiga.

  Págian Pricipal
de Red Católica
 
 


Escucha el mensaje de bienvenida al taller.

Información y consultas


sara@redcatolica.net