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Este taller tratará de la importancia de
ser honesto con nosotros mismos, de decirnos, antes que a
nadie la verdad de lo que sentimos, pensamos, queremos,
creemos, hacemos, y así descubrir quienes somos para darnos a
Cristo y a los demás. Este taller nos pondrá bajo la mirada
escudriñante y espectante de Jesús. Porque no hay
desarrollo pleno sin Cristo.
Como primera parte
compartiremos lo que la psicología define como Desarrollo
Personal y continuaremos con los temas propios del taller cada
quincena.
INTRODUCCION
El desarrollo personal
se refiere al conocimiento total o integral de un individuo,
es decir, conocer y aprovechar al máximo todas las
potencialidades que cada ser humano posee.
Sin embargo, el
conocimiento de si mismo, puede y genera enfermedades
psíquicas debido al temor de conocerce - el temor de las
propias emociones, capacidades, potencialidades y del propio
destino.
Tendemos a asustarnos
de cualquier conocimiento que pueda hacernos sentir desprecio
por nosotros mismos, sentirnos inferiores, débiles, inútiles,
malvados, sin escrúpulos.
Así mismo existe un
tipo de verdad que se tiende a evadir y es la que se refiere
al desarrollo personal. Se rehuye porque puede proporcionar
otro tipo de temor, de miedo, de sentimiento, de
debilidad.
Encontramos una
negación de nuestro aspecto más pasivo, de nuestras
cualidades, de nuestros mejores impulsos, de nuestras
potencialidades más elevadas, de nuestra
creatividad.
Se trata de una
batalla contra nuestra propia grandeza, del temor a la
arrogancia.
Es comprensible el
temor, pero debe ser superado.
El descubrimiento
de uno mismo de un nuevo talento puede, ciertamente ser
motivo de alegría, pero también puede serlo de miedo respecto
a los peligros, responsabilidades y deberes.
Conocer y conocerse hace a la persona más
sabia, más rica, más fuerte, más evolucionada, más madura.
Representa la realización de una
potencialidad humana, el cumplimiento del destino humano
prefigurado por las posibilidades humanas, sin esfuerzo ni
trabajos, simplemente como expresión de su propia naturaleza
interior.
El temor
al conocimiento, tanto interior como exterior, se diluye al
conocerlo y comprenderlo bien.
El
desarrollo humano se da a través de los aprendizajes. Pero
éstos se ubican más en las actitudes que en las habilidades,
más en las decisiones que en las capacidades, más en la
motivación que en la inteligencia. |